Habíamos gritado desde el primer segundo de vida ¿por qué íbamos a callar ahora? Justo ahora que era cuando todo a nuestro alrededor nos necesita. Nos insultaron, nos despreciaron, incluso llegaron a afirmar que eramos la escoria de la sociedad. "Viviendo del cuento", decían...Pobres, no saben cuánto habían luchando por llegar donde estamos y al final para qué, ¿para que nos callen ahora? No lo permitirían entonces y no lo permitiremos nosotros ahora, nunca más agacharíamos los brazos.
Sin temer a nada, puede que solo a una parte de lo que nosotros somos, teniendo claro que si hemos llegado hasta aquí no es por dar marcha atrás.
"Nunca nos rendiremos", es una promesa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario